Cristina Fernández de Kirchner se presentó este martes ante el Tribunal Oral Federal N°7 en los tribunales federales de Comodoro Py 2002, en el barrio porteño de Retiro. La audiencia comenzó a las 9 y terminó pasadas las 10 de la mañana.
“Quiero decir señores jueces y a todos los que están escuchando que me parece sinceramente un gran disparate esta causa”, dijo antes de retirarse de la sala de audiencias para volver a San José 1111, donde cumple arresto domiciliario.
“Con este Poder Judicial me puedo morir presa”, planteó antes de cerrar su alocución. Finalizada la indagatoria, pidió autorización para retirarse y no se quedó a escuchar las declaraciones de otros imputados.
Cristina Kirchner fue la primera de los 86 acusados que deben prestar declaración indagatoria en esta causa. El proceso involucra a 22 exfuncionarios —entre ellos secretarios y choferes— y a 64 empresarios, acusados por la fiscal Fabiana León y por el querellante de la Unidad de Información Financiera, Mariano Galpern.
La jornada se realizó en el Auditorium de Comodoro Py, una sala de gran capacidad reacondicionada por el Consejo de la Magistratura para albergar juicios complejos. El espacio permite la presencia de público, periodistas y las partes del proceso, y cuenta con equipamiento tecnológico para exhibir pruebas y transmitir las audiencias.
El auditorio tiene capacidad para más de 200 personas. Cuenta con un sector elevado destinado al público y a la prensa. Esta jornada marca la primera sesión presencial del juicio, que había comenzado en noviembre pasado y hasta ahora se desarrollaba de manera remota.
La ex jefa de Estado llega a esta instancia bajo arresto domiciliario en su departamento de la calle San José 1111, en el barrio Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. Allí cumple una condena firme de seis años de prisión por administración fraudulenta en la causa Vialidad.
Para asistir a la audiencia, Cristina Kirchner debe trasladarse desde su domicilio hasta Retiro. Lo hará en auto particular y no en un vehículo del Servicio Penitenciario Federal, como sucede con otros condenados.
Es la segunda salida de su domicilio desde que comenzó a cumplir la condena, en junio de 2025. La primera ocurrió cuando debió ser internada por una intervención quirúrgica por peritonitis, a fines del año pasado.
En las horas previas a su declaración, la ex mandataria se pronunció públicamente a través de la red social X. Calificó la causa como una “farsa procesal” y cuestionó el desarrollo del juicio, al tiempo que dirigió críticas al gobierno del presidente Javier Milei.
La citación genera expectativa política tanto en las inmediaciones de su departamento como en la zona de tribunales, donde se registra presencia de militantes kirchneristas.
La investigación de los Cuadernos se inició en 2018 a partir de las anotaciones del exchofer del Ministerio de Planificación Oscar Centeno. Durante años, registró los recorridos que realizaba para trasladar bolsos con dinero en efectivo provenientes de empresarios contratistas del Estado.
Esas anotaciones describían entregas de dinero a funcionarios vinculados al área de infraestructura y transporte. A partir de esa información se abrió una investigación que derivó en detenciones, allanamientos y numerosas declaraciones indagatorias a lo largo de varios años.
La causa tomó impulso cuando varios empresarios y exfuncionarios aceptaron declarar como imputados colaboradores. Entre ellos figuran el financista Ernesto Clarens, el expresidente de la Cámara Argentina de la Construcción Carlos Wagner y el empresario Gabriel Romero.
Según la acusación fiscal, durante los gobiernos kirchneristas de 2003 a 2015 habría funcionado un sistema de recaudación ilegal de dinero proveniente de empresarios que contrataban obras con el Estado nacional.
En ese circuito, funcionarios del área de obra pública y transporte habrían recibido pagos ilegales de empresarios a cambio de beneficios contractuales. CFK está acusada de haber sido jefa de una asociación ilícita que operó desde el Poder Ejecutivo, y enfrenta más de 200 cargos de cohecho pasivo.


