Los docentes universitarios confirmaron el primer paro nacional del año, una protesta que dejará sin clases a miles de estudiantes durante toda una semana. La medida fue convocada por los principales gremios del sector y se enmarca en un conflicto salarial que amenaza con profundizarse a lo largo del semestre.
Además de la suspensión de actividades académicas, el paro también impactará en el funcionamiento general de las universidades nacionales, incluidos hospitales universitarios y áreas administrativas, que en algunos casos operarán con servicios mínimos.
Los gremios universitarios anunciaron un paro nacional docente que se llevará a cabo desde el lunes 16 hasta el viernes 20 de marzo, lo que implica cinco días consecutivos sin clases en todas las universidades nacionales del país.
La medida fue impulsada por organizaciones como la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD‑UBA), la CONADU Histórica, la Asociación de Docentes de la UBA (Aduba) y otros gremios de base de distintas provincias.
También se sumaron gremios no docentes en jornadas puntuales, lo que profundiza el impacto del paro en el normal funcionamiento universitario.
El paro docente universitario está confirmado hasta el viernes 20 de marzo inclusive, por lo que no habrá clases durante toda la semana en las universidades nacionales.
Desde los gremios aclararon que, una vez finalizada la medida, se evaluará la continuidad del plan de lucha en función de las respuestas del Gobierno nacional. En ese sentido, no se descartan nuevas suspensiones de actividades en las próximas semanas.
El Congreso de la CONADU resolvió ratificar el paro de la semana del 16 de marzo y avanzar con paros progresivos de semana completa a lo largo del semestre. Según lo definido, ya están previstas nuevas semanas de paro a partir del lunes 30 de marzo y del lunes 27 de abril, como parte de un plan de lucha escalonado.
Además, los gremios facultaron al Plenario de Secretarios y Secretarias Generales a convocar nuevas medidas de fuerza de manera inmediata si el Gobierno avanza con modificaciones a la Ley de Financiamiento Universitario en el Congreso.
En paralelo, las organizaciones sindicales acordaron impulsar una marcha federal universitaria, con fecha propuesta para el 23 de abril, para visibilizar el conflicto y reforzar el reclamo en defensa de la universidad pública.
Los gremios docentes sostienen que el paro responde a dos reclamos centrales. El primero es el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario, que establece la obligación de convocar a paritarias salariales con actualizaciones basadas en la inflación y garantizar la recuperación del salario perdido.
Según los sindicatos, entre 2024 y 2025 los docentes universitarios acumularon una pérdida salarial del 51%, y advierten que cada dos meses de incumplimiento de la ley equivale a la pérdida de un salario completo.
El segundo reclamo es una recomposición salarial urgente, ya que rechazan la propuesta oficial de un aumento del 12% en cuotas hasta octubre de 2026, al considerarla insuficiente. Desde la AGD‑UBA fueron contundentes al señalar que no volverán a las aulas hasta que se pague el porcentaje adeudado y se respete la ley vigente.
