Los casos activos de sarampión han bajado 30%, pero la Secretaría de Salud advierte riesgo de repunte, por lo que continúan campañas intensivas y vigilancia epidemiológica en estados clave.
De acuerdo con autoridades federales, actualmente se registran alrededor de 617 casos activos de sarampión, una reducción significativa respecto al pico alcanzado a finales de febrero.
El subsecretario Eduardo Clark explicó que, si bien la tendencia es a la baja, la velocidad de transmisión de esta enfermedad no ha disminuido en todas las entidades federativas, lo que obliga a mantener las medidas de control.
La disminución de contagios de sarampión ha sido atribuida a la aplicación de más de 13.3 millones de dosis de vacunas en todo el país, como parte de una estrategia que busca alcanzar 25 millones en 10 semanas.
El secretario de Salud, David Kershenobich, destacó que la vacunación, junto con cercos sanitarios y acciones focalizadas, ha sido fundamental para contener el brote.
Pese a la mejora nacional, Jalisco continúa como el principal foco de contagio, al concentrar la mayor parte de los casos activos, principalmente en municipios de su zona metropolitana.
Además, en entidades como Sonora, Durango, Puebla y Quintana Roo, la transmisión no ha cedido, por lo que las autoridades mantienen operativos intensivos de inmunización.
Como medida preventiva, la vacunación se extendió a personas de hasta 49 años sin esquema completo, además de reforzar la aplicación en menores de edad.
Las autoridades recordaron que el sarampión es altamente contagioso, por lo que una baja en la cobertura de vacunación podría provocar nuevos repuntes. El sector salud hizo un llamado a la población a acudir a vacunarse y verificar sus esquemas, al advertir que el control del brote depende de mantener una alta cobertura.
También pidió estar atentos a síntomas como fiebre, erupciones cutáneas, tos o conjuntivitis, y acudir de inmediato a servicios médicos.
Aunque la reducción de casos representa un avance en el control del brote, las autoridades subrayan que la emergencia no ha terminado. La vigilancia epidemiológica y la vacunación continua serán clave para evitar que el sarampión recupere fuerza en el país.
