El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, alertó este miércoles que su país atraviesa una reducción en la llegada de suministros militares y enfatizó que la falta de misiles antiaéreos pone en riesgo la capacidad defensiva ante los ataques rusos.
“Nadie ha parado sus suministros a Ucrania, seguimos recibiendo cargamentos; menos, pero están llegando”, afirmó Zelensky.
Sin embargo, remarcó que la competencia internacional por armamento, especialmente tras la escalada bélica en Medio Oriente, ha complicado el acceso a sistemas clave para repeler bombardeos y proteger infraestructuras estratégicas.
El jefe de Estado insistió en que “faltan misiles antiaéreos” y subrayó que la guerra entre Irán y los países occidentales ha absorbido parte de los recursos que antes abastecían a Ucrania.
“La competencia con otros países, por la crisis en Oriente Medio, ha afectado el ritmo de entregas”, explicó.
Para Zelensky, la única vía para fortalecer a las Fuerzas Armadas es la aprobación y entrega inmediata del crédito de 90.000 millones de euros de la Unión Europea, bloqueado actualmente por la oposición del gobierno húngaro.
En su visita a Madrid, Zelensky fue recibido por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien reiteró el compromiso de España de aportar 1.000 millones de euros en ayuda militar este año. Parte de estos fondos se destinarán a la coproducción de drones, radares y misiles de alta precisión en colaboración con la industria ucraniana.
“Ucrania está dispuesta a compartir sus conocimientos tras la amarga experiencia adquirida durante esta guerra en el ámbito de los drones, en el ámbito de las tecnologías; y la industria española tiene capacidad de suministrar a Ucrania radares, misiles y otros equipos”, afirmó Zelensky durante la conferencia de prensa conjunta.
Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, España ha destinado ya 4.000 millones de euros en ayuda militar a Ucrania. Sánchez reiteró que el apoyo continuará y que su país apuesta por la integración de Ucrania en la Unión Europea. “España va a seguir apoyando a Ucrania con la misma intensidad y apostando por su pertenencia futura a la UE”, subrayó.
El mandatario ucraniano remarcó que no existe “alternativa” al crédito europeo para sostener la defensa del país y evitar un colapso financiero y logístico en el frente militar.
“Es injusto que el crédito siga bloqueado”, señaló, en alusión a la postura de Hungría, que ha condicionado su apoyo al restablecimiento del oleoducto Druzhba, dañado por un ataque ruso a finales de enero.
Zelensky se comprometió con la Unión Europea a reparar cuanto antes esta infraestructura, crucial para el suministro de petróleo a Hungría y Eslovaquia, en un intento de destrabar el paquete de ayuda.
En el contexto del Consejo Europeo que se celebrará en Bruselas, Zelensky buscará presionar para que se levante el veto y se desbloquee el financiamiento.
El primer ministro finlandés, Petteri Orpo, respaldó la posición ucraniana y criticó el uso de la política interna húngara para condicionar la ayuda a Kiev.
“Ucrania se ha visto sometida a la política interna de Hungría y eso no es justo”, expresó Orpo antes de partir a la cumbre.
El presidente ucraniano también advirtió sobre las consecuencias de la decisión de Estados Unidos de levantar temporalmente sanciones al petróleo ruso para frenar el impacto de la crisis energética vinculada a la guerra en Irán.
“Todo lo que gana Rusia con esta medida lo invierte en armamento contra Ucrania”, denunció, y acusó al Kremlin de aprovechar el escenario internacional para financiar y fortalecer su ofensiva militar.
La necesidad de recursos y la urgencia de reforzar las capacidades defensivas dominan la agenda ucraniana, mientras la guerra se prolonga y la atención internacional se divide entre varios frentes.
Zelensky insistió en que la supervivencia de Ucrania depende de la solidaridad europea y de la resolución política para superar los obstáculos internos que impiden el flujo de ayuda crítica.
(Con información de EFE)


