El fin de una era. El jueves 26 de febrero, tras haberle ganado a Banfield por 3-1, Marcelo Gallardo se despidió de River ante una multitud que coreaba su nombre en el estadio Monumental. Su segunda etapa como director técnico del equipo millonario —que no tuvo los mismos resultados positivos que la primera— llegó a su fin y tuvo un último adiós a lo grande. Además de los jugadores, el cuerpo técnico, los hinchas y la prensa, quien le dio su apoyo incondicional fue su esposa y madre de sus hijos. Geraldine La Rosa estuvo en la cancha y compartió imágenes del emotivo festejo en honor al “muñeco”.
A pesar de algunas idas y vueltas que supieron tener en el pasado, Gallardo y La Rosa supieron sobreponerse a las crisis y apostar por la familia que formaron junto a sus cuatro hijos: Nahuel, Matías, Santino y Benjamín. Ella siempre lo apoyó incondicionalmente y, como no podía ser de otra manera, estuvo a su lado en el final de una de las etapas más importantes de su carrera.
El jueves, La Rosa dijo presente junto a su hijo menor, Benjamín, de seis años, en uno de los palcos VIP del estadio desde donde disfrutó de la victoria ante Banfield. En sus historias de Instagram mostró que filmó una de las pantallas gigantes en la que reprodujeron un video con algunos de los mejores momentos de Gallardo como entrenador, a modo de homenajearlo. Capturó los aplausos de la afición, así como también los del pequeño, quien celebró orgulloso y emocionado a su padre, vestido con la camiseta número 10 del equipo. “Solo Dios sabe cuándo es el final”, escribió.
Asimismo, publicó una dulce foto que le tomaron abrazada a su hijo con el estadio de fondo, que evidenció las emociones de una noche muy especial. “Por este amor”, comentó. Su última historia fue una postal familiar de toda la hinchada de Gallardo. “Banda eterna”, escribió con letras rojas y blancas y un par de corazones, y eligió la canción “Llenos de magia” de La Vuela Puerca para musicalizarla.

