El viernes se confirmó que la Argentina participará de la misión Artemis II para regresar a la Luna, donde la NASA desplegará un microsatélite local. En un móvil de LN+, los directores del proyecto y los alumnos de la facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA) involucrados en el mismo, manifestaron sus sensaciones ante un evento histórico para el país en su carrera espacial.
“Es algo único”, coincidieron, al unísono, Federico, líder del proyecto, Franco, codirector del mismo, y Alejandro, decano de la FIUBA.
Artemis II: armaron el microsatelite que ira a la luna“Todos queremos ir a la Luna porque es el cuerpo celeste más próximo: algo que combina intriga con interés. Entonces, acercarse a la Luna tiene su mística”, subrayó Franco.
El joven también hizo referencia el material diseñado junto a sus compañeros. “Se trata de un microsatélite. Es decir, un satélite compacto en su máxima expresión, cuyo desarrollo es implementar cierto tipo de tecnología en espacios más grandes y al mismo tiempo, menos exclusivos”, explicó.
“Nuestro trabajo apunta a facilitar los contextos que permitan la fabricación de esta electrónica”, remató Franco.
Al referirse a la oportunidad brindada por la NASA, Fernando dijo que “se trata de algo muy importante”. Sobre los tiempos de la misma, dijo: “La planificación de una misión así demanda, por lo menos, entre uno y dos años. Pero, al ser gratuita, no se puede desaprovechar”.
En alusión a la heterogeneidad del proyecto, detalló: “Al ser una misión tripulada, se trata de algo más complejo, porque exige condiciones de seguridad más elevadas”.
Consultado sobre el por qué de la elección de Argentina para integrar Artemis II, el líder del proyecto compartió su opinión.
“Yo creo que nos convocaron por la facilidad de adaptarnos a las condiciones que hay. Nosotros no le decimos a la NASA, ‘denos más tiempo’. Para nada. Dormimos poco y nos matamos para lograr el objetivo", relató Fernando.
Otro de los testimonios a los que accedió el móvil de LN+, fue el de Alejandro, decano de la FIUBA. “Solo cuatro países en el mundo hacen estas cosas. Por eso digo que la Argentina tiene un lugar privilegiado”, confesó.
Sobre el origen de los fondos que hicieron posible esta realidad, el directivo universitario reconoció que “vienen del Estado y nos sirven para motorizar la voluntad de todos los alumnos para que terminen sus estudios”.
Para resaltar el distintivo desempeño de la UBA, Alejandro agregó: “Otras universidades que hacen esto tienen hasta 10 veces un presupuesto mayor”. “Somos el único país que logra este nivel de excelencia en la región”, finalizó.


