Las empresas energéticas europeas están aprovechando las ganancias derivadas del cierre del Estrecho de Ormuz, activado por la guerra del presidente Donald Trump contra Irán, mientras que los productores de petróleo estadounidenses reportan una caída en sus ganancias.
Shell reportó ganancias ajustadas del primer trimestre de $6.92 mil millones, un aumento del 24 por ciento, con el CEO Wael Sawan atribuyendo el incremento a una "disrupción sin precedentes en los mercados energéticos globales", con precios del petróleo superando los $126 por barril, según informa The New York Times.

BP, o British Petroleum del Reino Unido, más que duplicó sus ganancias del primer trimestre hasta $3.2 mil millones, mientras que la francesa TotalEnergies reportó $5.4 mil millones en ingresos netos trimestrales y aumentó sus dividendos.
Mientras tanto, los productores estadounidenses enfrentan vientos en contra: Exxon Mobil reportó $4.2 mil millones en ganancias del primer trimestre — una caída del 46 por ciento respecto al año anterior — mientras que el beneficio trimestral de Chevron cayó a $2.2 mil millones, una baja del 37 por ciento interanual, según informes del NYT. Ambas empresas atribuyeron las caídas a ajustes contables.
Exxon y Chevron no anunciaron planes para aumentar la perforación a pesar de los precios elevados.
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