La Unión Europea decidió intervenir en el conflicto que mantiene bloqueado el paso de petróleo ruso a través de Ucrania hacia Hungría y Eslovaquia, al ofrecer asistencia técnica y financiera para reabrir el oleoducto Druzhba, dañado desde fines de enero.
Esta medida tiene como objetivo destrabar el préstamo de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania y permitir la adopción del vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, dos iniciativas actualmente paralizadas por el veto del gobierno húngaro.
La propuesta de la Unión Europea fue formalizada en una carta conjunta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, dirigida al presidente ucraniano Volodímir Zelensky y publicada junto con la respuesta oficial de Kiev.
La tensión diplomática se intensificó en las últimas semanas entre Hungría y Ucrania por la prolongada inactividad del oleoducto Druzhba, arteria clave para el suministro de crudo ruso hacia Europa central.
El primer ministro húngaro, Viktor Orban, utilizó la disputa como mecanismo para condicionar su apoyo al paquete de ayuda financiera y a nuevas sanciones europeas, señalando que sin el restablecimiento del flujo petrolero no autorizaría el desembolso de fondos.
En un mensaje difundido a través de redes sociales, Orban afirmó: “Si el presidente Zelensky quiere su dinero de Bruselas, debe reabrirse el Druzhba. Sin petróleo, no hay dinero”.
La postura del gobierno húngaro mantiene en suspenso tanto el crédito para sostener la economía ucraniana como la aplicación de nuevas restricciones económicas a Rusia.
La dirigencia comunitaria explicitó en su carta la necesidad de unanimidad para avanzar en ambas cuestiones y reiteró que Hungría comunicó formalmente su negativa a aceptar la revisión del Marco Financiero Plurianual, que respalda el préstamo, mientras el suministro petrolero permanezca interrumpido.
El presidente Zelensky aseguró a las instituciones europeas que los trabajos de reparación podrían finalizar en aproximadamente un mes y medio si no se producen nuevos bombardeos.
“Ucrania es un socio energético fiable de la UE y cumple plenamente sus compromisos”, afirmó el mandatario en la misiva divulgada este martes. Añadió que, pese a las amenazas diarias de ataques con misiles y drones rusos, las cuadrillas ucranianas continúan trabajando para restablecer la operatividad del sistema.
La carta de la Comisión Europea y el Consejo Europeo incluyó una oferta concreta de apoyo técnico y financiero para acelerar la reparación del oleoducto Druzhba.
La propuesta fue aceptada por Zelensky, quien instruyó al consejero delegado de Naftogaz, la empresa nacional de petróleo y gas de Ucrania, para coordinar la implementación de la misión técnica europea y la búsqueda de soluciones sostenibles junto al embajador comunitario en Kiev.
El proceso de reparación enfrenta dificultades técnicas adicionales, ya que la estación de bombeo de Brody, considerada crucial para mantener la presión operativa en el sistema, sufrió daños graves. La detención de esta estación impide la circulación segura de petróleo a través del oleoducto Druzhba.
(Con información de AFP)

