El icónico hotel Burj Al Arab en Dubái resultó alcanzado este sábado por unos restos de un drone lanzado desde Irán, en medio de una serie de ataques de represalia ordenados por Teherán contra Emiratos Árabes Unidos y otras posiciones estratégicas del Golfo.
El hotel, caracterizado por su singular estructura en forma de vela y reconocido internacionalmente como el único de “siete estrellas” del mundo, se encuentra actualmente envuelto en llamas, según confirmaron testigos y fuentes periodísticas presentes en la zona.
Las autoridades no han difundido información oficial sobre víctimas ni sobre el alcance de los daños; sin embargo, imágenes difundidas en redes sociales muestran el edificio de 60 pisos y 321 metros de altura envuelto en llamas.
Sin embargo, bajo este contexto, una fuerte explosión ya habia sacudido en esta jornada, la isla artificial The Palm Jumeirah en Dubái poco antes de las 20:00, hora local, generando alarma entre residentes y turistas.
Testigos reportaron una densa columna de humo elevándose desde el área afectada, mientras equipos de emergencia acudían al lugar.
La explosión se registró en uno de los enclaves más reconocidos de Dubái. Según la agencia de noticias AFP, los servicios de emergencia acudieron de inmediato, mientras habitantes y corresponsales informaron sobre detonaciones adicionales que aumentaron la incertidumbre respecto a la naturaleza y el alcance del incidente.
Esta ofensiva, confirmada el sábado, fue una respuesta a los ataques previos de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní.
Al mismo tiempo, el aeropuerto internacional de Dubái, el principal de Emiratos Árabes Unidos, confirmó que una zona anexa a su terminal registró daños menores y que cuatro trabajadores resultaron heridos tras el ataque iraní ocurrido este sábado.
Las autoridades informaron que la situación fue rápidamente contenida y que los heridos recibieron atención médica inmediata. En ese momento, la mayoría de las terminales ya habían sido evacuadas como parte de los planes de contingencia activados ante la escalada de violencia en la región.
Como consecuencia de los ataques, el aeropuerto de Dubái suspendió sus operaciones hasta nuevo aviso, mientras se reportaron explosiones e incendios en distintos puntos de la ciudad.
Bajo este contexto, de ataques a los países del golfo, el presidente estadounidense Donald Trump anunció la muerte de Ali Khamenei, líder supremo de Irán, a través de un comunicado publicado en su red social Truth Social, luego del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel en Teherán.
En su mensaje, Trump aseguró que la muerte de Khamenei representa “justicia para el pueblo de Irán” y para “todos los grandes estadounidenses y personas de muchos países en el mundo que han sido asesinados o mutilados” por el líder iraní y su entorno.
(Con información de EFE)

